Y en la tranquilidad de su posa,
se mese lentamente la niña,
temerosa de la cosa
que la hace ser fetal.
Y es como se cree,
la escala perdida,
de razones infundadas,
ansiosas de amistad.
Al volcán de la niña
os mando un saludo
porque fue tanteado
con la mejor de las miras,
una llena de azucares y momentos cálidos
pero carente de sustancia.
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