viernes, 12 de junio de 2009

Crisis de un parpadeo sin llovizna

Si la verdad fuese como las hojas,
Y la mentira echase raíces,
Seriamos los hijos bastardos, de una realidad sin dientes.
Seriamos el agua estancada que el Olimpo bebe
Seriamos el llanto fingido de un parabrisas quebrado
Seriamos la firma perdida de un ejecutivo endeudado.

Y es que solo somos…
El reflejo de un hombre ciego,
La sombra de una mujer sin pechos
El tibio perfil del viento
O solo el caducado llanto, de una huella en el desierto.

Y es que solo somos…
El esclavo vendido al por mayor
La carta sin remitente
La boleta sin precedentes,
De una cuenta jamás cancelada.
Y es que solo somos…
la falta de ortografía de un libro sin portada,
la silueta de un masetero sin regar,
el oasis de una mirada sin nombre.
Y la estúpida piedra filosofal.
Y es que solo somos… lo que somos… y lo que anhelamos llegar a ser.
“Un sueño gratuito, y fácil de devolver”

No hay comentarios:

Publicar un comentario